jueves, 20 de marzo de 2014

TRASTORNO DE DEFICIT DE ATENCION CON O SIN HIPERACTIVIDAD (TDAH)

El trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad (TDAH), es un trastorno que se inicia en la infancia y se caracteriza por dificultades para mantener la atención, hiperactividad o exceso de movimiento e impulsividad o dificultades en el control de impulsos.

Se establece 3 subtipos del TDAH, según la presentación del síntoma predominante:

- Tipo con predominio del déficit de atención

- Tipo con predominio de la impulsividad- hiperactividad

- Tipo combinado, donde predominan tanto los síntomas de desatención como de impulsividad-hiperactividad.

Este patrón persistente de desatención y/o hiperactividad-impulsividad, es más frecuente y grave que el observado habitualmente en sujetos de un nivel de desarrollo similar. Es importante distinguir el TDAH de comportamientos propios de la edad en niños activos, retraso mental, situaciones de ambiente académico poco estimulante y sujetos con comportamiento negativista desafiante.

A continuación vamos a definir de forma más extensa cada síntoma:

ATENCIÓN: se ha comprobado que el rendimiento de los niños con TDAH disminuye claramente ante tareas poco novedosas o repetitivas. Si la tarea es novedosa, el rendimiento inicial es bueno, deteriorándose a medida que se hace monótona y aumentando la probabilidad de abandono. La atención del niño con TDHA, suele ser dispersa y alterarse con cualquier estímulo irrelevante, mantener la atención en las condiciones normales de una clase, puede dificultar en gran medida que el niño centre su atención en la tarea. Cuando el síntoma predominante es el déficit de atención, es más difícil detectarlo, puesto que no se presentan en tan alto grado problemas de comportamiento. Con frecuencia, estos niños son tildados de despistados, pasivos y desorganizados, no molestan en el aula pero tampoco aprenden, su rendimiento no resulta satisfactorio y a veces hay dudas sobre sus capacidades a pesar de que estas sean normales.

IMPULSIVIDAD: equivale a una falta de autocontrol o incapacidad para inhibir la conducta, presentan dificultades para inhibir- parar la respuesta espontánea. Tienen dificultades tanto para controlar su conducta como para controlar las emociones como para controlar sus pensamientos.

HIPERACTIVIDAD: se define la actividad excesiva o inapropiada, ya sea motora (de movimiento) o vocal (hacer ruiditos constantemente con la boca, tararear…) Se diferencia de la conducta simplemente “activa” que muestran algunos niños, jóvenes y adultos en el sentido de tratarse de inquietud no dirigida a fines concretos y productivos, causando problemas de adaptación significativos al niño que padece el trastorno. Este es el síntoma más llamativo del trastorno y por el cual la mayoría de veces los profesores alertan a los padres.

En cuanto a la causa de este trastorno, existen evidencias médicas y científicas acerca de que el TDAH es una condición disfuncional neurobiológica, donde la existencia de patrones disfuncionales neuroquímicos y neuroanatómicos en ciertas áreas cerebrales como son las zonas prefrontales y orbito frontales, especialmente dañadas y que presentan una disfunción neurofisiológica significativa.

La prevalencia del trastorno se sitúa entre el 7% y el 10% en niños de edad escolar, con mayor incidencia en varones. Los datos sobre la adolescencia y la edad adulta son imprecisos. 

El tratamiento se considera debe ser multimodal, en este están implicados uno o varios profesionales clínicos, maestros-profesores, padres y el propio sujeto. Se requieren de distintas intervenciones:

- Intervención psicológica

- Intervención educativa o escolar

- Intervención farmacológica (si es necesaria)



ROCIO GAY PEREZ

jueves, 27 de febrero de 2014

LOS PROBLEMAS MENTALES CAUSAN MAYOR ESTIGMA EN LAS FAMILIAS QUE LOS PROBLEMAS FISICOS



Un estudio realizado en España y en otros 27 países, encontró que las familias donde un miembro tiene una condición mental sufren más discriminación que las familias que tienen un miembro con una enfermedad física.

Otras investigaciones habían estudiado la vergüenza internalizada y el estigma sufrido por el individuo con un trastorno mental. Lo que aporta este nuevo estudio es una evaluación del grado en que un miembro de la familia puede sentirse avergonzado cuando un familiar cercano sufre de problemas de alcohol, drogas u otras condiciones mentales versus las enfermedades médicas generales. Los familiares de los pacientes con problemas mentales sienten más estigma que aquellos con condiciones físicas.

Los resultados fueron presentados en la revista Psychological Medicine y muestran que ambas situaciones (físicas y mentales) agregan un peso extra a los miembros de la familia. “Sin embargo, lo más notable es que los familiares de los pacientes con problemas mentales sienten más estigma que aquellos con condiciones físicas”, sostiene Jordi Alonso, investigador español que formó parte de las evaluaciones.


La OMS explica que las personas que sufren de condiciones mentales están expuestas a considerables violaciones de los derechos humanos en todo el mundo. Además, esta estigmatización pone en riesgo el tratamiento y aísla a los individuos que sufren.
“Las personas con enfermedades mentales tienen que afrontar diariamente la discriminación en la educación, el trabajo y la vivienda. En algunos países ellos sufren de distintos tipos de abusos como por ejemplo: la negación del derecho a votar, casarse o tener hijos.

¿Cómo podemos reducir o eliminar la discriminación respecto a la salud mental? La OMS propone las siguientes estrategias:
·         Incrementar la conciencia de la población;
·         Mejorar los derechos humanos en los servicios de salud mental;
·         Empoderar a los usuarios de los servicios de salud mental y sus familias;
·         Reemplazar las instituciones psiquiátricas por servicios de salud comunitarios;
·         Mejorar la inversión y adoptar políticas, leyes y servicios que promuevan los derechos humanos en esta población.

Los datos demuestran que todavía existe una tendencia internacional de estigma sobre las enfermedades mentales y nos recuerdan que debemos iniciar campañas anti-estigma que incluyan no sólo a los individuos sino también a la familia como foco de atención.

Olga García 

jueves, 20 de febrero de 2014

LAS MEDIDAS COERCITIVAS EN SALUD MENTAL

El uso de medidas coercitivas hace referencia al uso de todas aquellas  formas de tratamientos y medidas adoptadas en Unidades Hospitalarias, con la finalidad de controlar y  reducir las conductas violentas dirigidas hacia sí mismo o hacia los demás. El uso de la coerción en salud mental es un problema ético importante en la práctica de la psiquiatría y la psicología clínica, y sigue siendo una tarea todavía pendiente. Aunque hemos avanzado respecto al pasado siglo en el tratamiento del enfermo mental, todavía hay mucha falta de regulación sobre el tema, y mucho estigma social relacionado.

Actualmente, entre las medidas y tratamientos coercitivos formales se encuentran:



·     Internamiento  involuntario o forzoso: Modalidad de internamiento que se justifica en base a la peligrosidad del paciente hacia sí o hacia terceros o bien por necesidades de tratamiento.
·     Aislamiento terapéutico: Se define como la ubicación de un paciente en una habitación cerrada, destinada (la habitación, la medida o ambos) a la separación del paciente de su entorno.
·     Inmovilización terapéutica: Hace referencia a la fijación o sujeción de al menos alguno de los miembros del paciente mediante dispositivos mecánicos. Consiste en el uso de procedimientos físicos o mecánicos dirigidos a limitar los movimientos de parte o de todo el cuerpo de un paciente a fin de controlar sus actividades físicas y protegerlo de las lesiones que pudiera infligirse a sí mismo o a otros.
·   Tratamiento  médico forzoso: Consiste en la implantación de terapias sin contar con la voluntad personal del paciente.


Torres y Barrios (2007) establecen una serie de requisitos para la práctica de una intervención involuntaria. Estos requisitos son:

·         El sujeto tiene un trastorno mental.
·         El trastorno mental debe ser de entidad.
·         Es precisa una evaluación clínica, que debe identificar con claridad los indicios y síntomas.
·         Las condiciones personales representan un riesgo significativo de daño grave para sí o para otros.
·         Tanto el tratamiento como el internamiento han de tener un objetivo terapéutico.
·         No está disponible otro medio menos restrictivo para proporcionar una adecuada asistencia, respetándose así el principio de menor restricción.
·         La opinión del paciente ha de ser tenida en consideración, lo cual ha de documentarse.
·         La intervención es en beneficio directo de la persona concernida.

Sonia Estrella 


jueves, 13 de febrero de 2014

LAS ENEFERMEDADES PSICOSOMATICAS

El término psicosomático hace referencia por un lado a la mente (en griego psique) y por otro lado al cuerpo (soma). Entonces, las enfermedades psicosomáticas son aquellas que se originan en la mente pero que se manifiestan en el cuerpo.

Una persona presenta somatizaciones cuando manifiesta uno o más síntomas físicos y tras un examen médico, estos síntomas no se pueden explicar. Hay que tener en cuenta que dichos síntomas son desmesurados en comparación con lo que la enfermedad ordinaria podría manifestar.

Entre las causas principales que generan este tipo de enfermedades se pueden encontrar en primer lugar causas psicológicas que suponen tan solo un 25% en el desarrollo de estas enfermedades. La ansiedad ante una situación que no podemos controlar, el estrés que genera el ritmo de vida tan acelerado, la baja autoestima unida a la ausencia de seguridad en uno mismo, la depresión que se encuentra ligada a pensamientos negativos o por último situaciones puntuales o que se alargan en el tiempo que nos generan un alto impacto emocional.

El 70% de las causas de estas enfermedades se deben a factores que no podemos controlar, de ahí que se denominen  naturales, entre las que se encuentra el propio funcionamiento del organismo. Aunque también podríamos incluir los malos hábitos de sueño o la falta de ejercicio físico que ayuda a mejorar alguna de las causas psicológicas.

Son numerosos los síntomas que se pueden manifestar en cualquier parte del cuerpo. Desde dolores de cabeza, vértigos, ceguera, taquicardias hasta náuseas, vómitos, estreñimiento, diarrea.

A partir de estos síntomas, podemos llegar a desarrollar por ejemplo dolor abdominal crónico, bronquitis, hipertensión incluso trastornos menstruales. El acné tan común entre los adolescentes puede deberse a una de las causas comentadas anteriormente. 


Carmen Mª Chica





 

jueves, 6 de febrero de 2014

LAS AGNOSIAS



¿Cómo sería la vida de una persona que ve perfectamente, pero que no es capaz de reconocer los rostros de sus seres queridos? ¿Y el caminar por una calle percibiendo cada detalle pero sin darnos cuenta de que es el barrio por el que transitamos cada mañana? Esto es lo que le ocurre a los pacientes que sufren de agnosia.

La agnosia consiste en la incapacidad o la pérdida de la facultad para reconocer personas o cosas. Implica un déficit en la atribución de significados a estímulos sensoriales. En estas personas los órganos sensoriales encargados de la visión, audición o el tacto funcionan correctamente. Sin embargo, se ve afectada la última fase del proceso perceptivo, en las áreas asociativas de la corteza cerebral. 

Existen distintos tipos de agnosia. Por un lado, existe la agnosia auditiva, en aquellos pacientes que no pueden reconocer estímulos que se reciben por la vía auditiva. En el caso concreto de la amusia, lo que se afecta es el reconocimiento de las características musicales como el tono, la melodía o el ritmo. También existen la agnosia olfatoria o anósmica, y la asterognosia, que impide el reconocimiento de los objetos a través del tacto. Tal vez la versión más dramática sea la agnosia visual, pues quienes la presentan no reconocen las caras ni los objetos de su día a día. 

La agnosia visual suele ser frecuentemente el resultado de una lesión en el cerebro, concretamente en las áreas receptoras secundarias situadas en el tálamo. Esta lesión puede deberse a un traumatismo craneoencefálico, a un accidente cerebrovascular (ictus), meningitis, demencia, intoxicación por monóxido de carbono u otros desórdenes neurológicos.

Dentro de la agnosia visual hay diferentes síntomas que o no experimentarse y constituir un síndrome. Muchos de ellos constituyen en sí mismos diferentes subtipos de agnosias. Lissauer propuso una clasificación de las agnosias según su etapa perceptiva. Distinguimos de esta manera dos tipos:

- Agnosia visual aperceptiva: El cerebro recibe bien la imagen pero es incapaz de acceder a su estructuración perceptiva (completar formas, emparejar objetos similares…). Interpretan la imagen como las piezas de un puzzle sin montar, siendo incapaces de ver la imagen como un todo. Las personas son conscientes de los objetos (saben qué es un paraguas ya que lo han visto anteriormente y lo han usado) pero si ven uno cerrado pueden decir que es un bastón (si ven el mango).

- Agnosia visual asociativa: Los sujetos poseen integridad de la percepción pero poseen un problema de reconocimiento de lo que ven. Los pacientes pueden describir escenas visuales y clases de objetos, a pesar de no poder reconocerlos. Pueden, por ejemplo, saber que un tenedor es algo con lo que comen, pero podrían confundirlo con una cuchara. 

De momento no existe ningún tipo de cura para la agnosia visual, pero una rehabilitación puede mejorar sensiblemente la situación de quienes lo sufren. 

Sonia Estrella 

jueves, 30 de enero de 2014

TRASTORNO OBSESIVO-COMPULSIVO


Obsesiones. Son pensamientos perturbadores e irracionales -- ideas o impulsos no deseados que se generan repetidamente en la mente de la persona. Una y otra vez aparecen pensamientos molestos, por ejemplo "Mis manos están contaminadas; me las tengo que lavar"; "Creo que dejé la estufa encendida"; "Voy a lastimar a mi hijo." En cierto nivel, la persona sabe que estos pensamientos obsesivos son irracionales, pero en otro nivel teme que los pensamientos sean verdaderos y tratar de evitar esas ideas crea muchísima ansiedad.

Compulsiones. Son rituales repetitivos como lavarse las manos, contar, revisar, acumular o arreglar cosas. La persona repite estas acciones, quizá porque siente un alivio pasajero, pero no se siente satisfecha ni tiene la convicción de que ha concluido la acción. Las personas que sufren del trastorno obsesivo-compulsivo sienten que deben realizar estos rituales o algo malo va a pasar.

En algún momento dado, la mayoría de las personas tienen pensamientos o comportamientos obsesivos. El trastorno obsesivo-compulsivo ocurre cuando alguien siente obsesiones y compulsiones durante más de una hora todos los días, de una manera que interfiere con su vida.

Este trastorno puede sufrirlo todo tipo de personas sin importar su grupo social o étnico, o si es hombre o mujer. Por lo general, los síntomas comienzan durante la adolescencia o en los primeros años de la edad adulta.

Se ha acumulado gran cantidad de evidencia científica que sugiere que el trastorno obsesivo-compulsivo es el resultado de un desequilibrio químico en el cerebro. Durante muchos años, los profesionales del campo de la salud mental supusieron erróneamente que el trastorno obsesivo-compulsivo era el resultado de una "mala crianza" o de defectos de la personalidad, pero en los últimos 20 años se ha comprobado que esto no es cierto. Los síntomas del trastorno obsesivo-compulsivo no se alivian con psicoanálisis ni otras formas de "terapia de conversación," pero sí existe evidencia de que la terapia del comportamiento puede ser eficaz, ya sea por sí sola, o combinada con medicamentos. Las personas obsesivo-compulsivas con frecuencia dicen "por qué" tienen esas ideas obsesivas o por qué se comportan compulsivamente, sin embargo, las ideas y los comportamientos persisten.

Los investigadores clínicos han vinculado ciertas regiones del cerebro con esta enfermedad. Han descubierto una fuerte relación entre la sustancia química cerebral llamada serotonina y la obseso-compulsión. La serotonina es un neurotransmisor que ayuda a que las neuronas se comuniquen entre sí.

Asimismo, en personas que sufren de este trastorno, los científicos han observado un aumento en el metabolismo de los ganglios basales y el lóbulo frontal del cerebro. Los científicos creen que esto causa movimientos repetitivos, pensamiento rígido y falta de espontaneidad. Las personas que sufren el trastorno obsesivo-compulsivo con frecuencia también tienen altos niveles de la hormona vasopresina. Para decirlo de manera más sencilla, hay algo en el cerebro que se ha quedado "estancado", como si fuera disco rayado.

Rocío Gay

jueves, 23 de enero de 2014

PROBLEMAS DE SUEÑO

El descanso es esencial para nuestro organismo tanto o más, que hacer deporte o una alimentación saludable. Un descanso adecuado nos va permitir cumplir con los requerimientos de la vida diaria, además nos va a permitir controlar el estrés y tener un mejor estado de ánimo.

Un sueño adecuado implica dormir entre 7 y 8 horas y alcanzar un sueño profundo en ese periodo. Entre los efectos de un descanso adecuado están: estar más descansado, tener un mejor estado físico, aprovechamos mejor nuestras capacidades cognitivas o tener una vida más activa y un mejor humor.De manera, que si no descansamos bien podemos experimentar: falta de energías. irritabilidad, dificultad de concentración, cansancio o incluso problemas gástricos.

Para evitar estos problemas conviene tener una buena higiene del sueño la cual implica crear mejores hábitos del sueño. Entre las medidas que podemos tomar para evitar problemas de insomnio y descansar mejor están: 
  • Mantener un horario fijo para levantarse y acostarse
  • Permanecer en la cama el tiempo necesario para dormir, estar demasiado tiempo en la cama puede provocar un sueño más ligero.
  •  Evitar la siesta. En casos concretos, esta no debería ser mayor de 30 minutos.
  • Evitar la cafeína, la teína, el alcohol y el tabaco.
  • Hacer ejercicio regularmente
  • Controlar la temperatura, el ruido y la luz del dormitorio
  • El hambre y las comidas abundantes pueden alterar el sueño
  • Utilizar la cama solo para dormir
  • Evitar ejercicios intensos dos horas antes de irse a dormir.
Pedro Cortés

jueves, 16 de enero de 2014

SUICIDIO EN ADOLESCENTES

El suicidio es un fenómeno complejo y multidimensional que encuentra sus raíces en factores familiares, educativos, sociales, clínicos y psicológicos. Aunque las tasas de suicidios en España no son muy elevadas si las comparamos con las de otros países, el daño personal y social que provocan en términos de dolor a sus familiares y allegados y en años de vida perdidos justifican la mayor atención a este problema.
El suicidio es ya en muchos países del mundo las segunda causa de muerte entre los jóvenes y adolescentes; en España es la tercera, tras los accidentes de tráfico y el cáncer. Diariamente un joven se quita la vida en nuestro país.
Las razones individuales del suicidio son muy diferentes y si bien no hay una causa psicopatológica muy dominante en los antecedentes psicológicos de los adolescentes y jóvenes con tentativas suicidas, si es posible encontrar una serie de diagnósticos más frecuentes. Entre ellos deben señalarse los episodios depresivos (18,5%), los trastornos de adaptación (18,5%), y los trastornos de personalidad (7,4%). Otros investigadores, señalan como diagnósticos más frecuentes en adolescentes con tentativa de suicidio los trastornos de ansiedad, trastornos afectivos, trastornos de conducta y los trastornos de adaptación, siendo más infrecuentes los antecedentes de trastorno psicótico.

Se debe considerar las tentativas de suicidio como un problema de salud pública dado su elevado riesgo de repetición: casi un 40% de los jóvenes habían comunicado sus intenciones suicidas a alguna persona de su entorno. Las discusiones con sus padres son los factores desencadenantes más frecuentes (38,8%). Por ello, es preciso detectar y tratar los trastornos afectivos y psiquiátricos en los jóvenes, ya que les confiere un especial riesgo. Asimismo, es necesaria la máxima atención a los episodios depresivos y los trastornos de adaptación.
El tratamiento psicoterapéutico, individual o familiar, es imprescindible en los casos ya manifestados o detectados; pero el problema excede al sanitario si tenemos en cuenta que una parte importante de los suicidios ocurren sin ningún aviso o señal específica previa. Por ello, junto a la prevención clínica es necesaria la prevención social orientada a la reducción de los factores de riesgo y el refuerzo de los factores de protección de adolescentes y jóvenes.
La familia, la escuela y el trabajo son los tres medios en los que se mueven los jóvenes y adolescentes; y de ellos surgen la práctica totalidad de los intentos y logros suicidas. La desestructuración familiar, la inadaptación escolar y la marginalidad laboral y social son fuentes privilegiadas de riesgo de suicidio. La ignoracia y la indiferencia frente al problema son también factores que incrementan dicho riesgo.

ROCIO GAY PEREZ

jueves, 9 de enero de 2014

EL SINDROME POSTVACACIONAL

En estos días no hacemos más que escuchar hablar del llamado "Síndrome postvacacional" para referirnos a esa tristeza, apatía que se derivan de la dificultad para adaptarnos después de volver de vacaciones. En realidad, y es lo primero que conviene aclarar, este llamado "síndrome" no se encuentra reconocido como tal. Tanta es la controversia con respecto a este tema que no existe una definición unánime para referirse a este malestar. En este sentido nosotros la definiremos como: " Las consecuencias físicas, mentales, sociales y emocionales que se derivan de las dificultades de adaptación de nuevo a la vida activa". 
Las principales consecuencias del "Síndrome postvacional" son: 
  • Debilidad generalizada 
  • Apatía y ausencia de iniciativa
  • Insomnio y somnolencia a lo largo del día
  • Limitada capacidad de concentración 
  • Angustia vital
  • Habitualmente puede aparecer un cuadro depresivo
  • Las relaciones sociales pueden verse afectadas
  • Mayor agresividad
  • Inseguridad y frustración
 
La intensidad en la que pueden presentarse estos síntomas suele ser variable aunque existen algunas situaciones que pueden predisponernos a padecerlo y/o a agravar los síntomas como son la falta de motivación por el trabajo o unas vaciones excesivamente largas y en las que no se descansa los suficiente. 
Para evitar este malestar lo recomendado es intentar prevenir su aparición. Con este fin os hacemos algunas sugerencias: 
  • Mantener cierto horario: Esto permitirá que sigamos con cierto biorritmo haciendo que sea más fácil la vuelta a la rutina. 
  • Adaptación progresiva: Cuando se acerqué el final de las vacaciones intentar volver a la rutina de forma progresiva puede ayudarnos mucho.
  • Evitar una excesiva motivación en las vacaciones: Esto implica no vivir siempre pensando en las vacaciones. 
  • Mantener nuestras aficiones todo el año, incluso en verano.
  • Intentar elaborar un plan de acción para enfrentarse a la vuelta la trabajo y a las dificultades que puedan aparecer en él. 
 Pedro Cortés

jueves, 2 de enero de 2014

PSICOTERAPIA EL MEJOR TRATAMIENTO PARA LA ANSIEDAD

Los Psícologos desde siempre hemos sabido que el mejor método para tratar la Ansiedad es la Psicoterapia y no los fármacos, como se lleva haciendo en la Salud Pública desde siempre hasta el momento. 

Sin embargo sorprendentemente, en los últimos estudios y publicaciones, nos estamos viendo apoyados por los especialistas Psiquiatras. Concretamente, el vicepresidente de la Asociación Española de Psiquiatría Privada (Asepp) comenta, en un artículo llamado: "La prescripción de ansiolíticos para tratar la ansiedad es un error frecuente, que emplear ansiolíticos en el tratamiento de la ansiedad es un error que comenten con una cierta frecuencia los médicoas de Atención Primaria; y que estos medicamentos no deben administrarse de forma continuada, ya que su indicación es para las crisis de angustia.

La experiencia desde el ámbito privado de Psicología en España, nos muestra que más de la mitad xde pacientes presentan algún problema relacionado con la ansiedad, ya sea como parte de su propia demanda o de forma "colateral". También sorprende que el 90% de estos pacientes acudan a consulta con un tratamiento farmacológico prescrito por su médico de cabecera, consistiendo en ansiolíticos (Diazepam, Lorazepam, Alprazolam...) y antidepresivos (Paroxetina, Fluoxetina, Citalopram...). Y el 10% restante, no consumen fármacos, coincidiendo con no haber acudido anteriormente a su médico de cabecera.

Para profundizar más en este tema, comentar lo publicado por la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios) en Febrero de 2012, en un informe llamado "Menos Fármacos y más Psicoterapia", en el que relatan frases tales como la siguiente: "Tras realizar un amplio estudio sobre salud mental, la OCU pide que la psicoterapia sea el tratamiento prioritario para los pacientes diagnosticados con ansiedad y depresión menor, reservando la medicación solo para los casos en que ha demostrado su utilidad".

Por su parte, el Consejo General de Psicología de España, también publicó en Febrero de 2012, un artículo llamado: "La tendencia a recetar fármacos para la ansiedad y la depresión cuestiona gravemente la calidad asistencial que se presta en nuestro Sistema Sanitario", donde afirmaba: "La tendencia a recetar fármacos de manera abusiva cuestiona gravemente la calidad asistencial que se ofrece a los ciudadanos, así como los intereses de la industria famacéutica en perpetuar estos modelos de actuación en salud mental".

Por tanto, concluir con que la ansiedad no se cura con fármacos es una evidencia científica sin lugar a dudas, por lo que animo a tod@s los profesionales de la salud a seguir diciéndolo sin miedo, hasta que alguien se digne a tomar medidas, ya que en cuestión de Salud nos afecta a tod@s!!!
Olga García Bermúdez (Psicóloga Sanitaria AO07690)

jueves, 26 de diciembre de 2013

EDUCACION PARA LA FELICIDAD

¿Se puede enseñar la felicidad? Un artículo nos indican que así es, y para demostrarlo a continuación presentamos una vista global de las investigaciones que han revelado determinadas vías posibles. Si la felicidad vital viene determinada, a cualquier nivel, por ciertas características de la personalidad, de una elección o de una actitud susceptibles de ser modificadas mediante el aprendizaje, resulta entonces razonable pensar que la felicidad se puede aprender. Los investigadores interesados en la posibilidad de educar para la felicidad, se plantean tres preguntas. Primero: ¿Podemos identificar algunos rasgos característicos de la gente feliz, rasgos que podrían ser transmitidos y enseñados a otras personas? Segundo ¿pueden estas personas aprender a desarrollar esos rasgos? Y tercero: si así lo hicieran ¿serían efectivamente más felices?

En efecto, si existen ciertos rasgos comunes en la gente feliz que los demás podríamos aprender, ¿Cuáles son y cómo podemos instruir a los demás para que sean capaces de enseñarlos?

Se han identificado 14 rasgos asociados a la felicidad, que llamaron "los catorce rasgos fundamentales de la felicidad"

Rasgos fundamental 1: ser más activos

Rasgos fundamental 2: dedicar más tiempo a la vida social

Rasgos fundamental 3: ser productivo en un trabajo destacado

Rasgos fundamental 4: organizarse mejor

Rasgos fundamental 5: dejar de agobiarse

Rasgos fundamental 6: adecuar correctamente las expectativas y las aspiraciones

Rasgo fundamental 7: desarrollar un pensamiento positivo y optimista

Rasgo fundamental 8: estar centrado en el presente

Rasgo fundamental 9: trabajar en busca de una personalidad sana

Rasgo fundamental diez: desarrollar una personalidad atractiva

Rasgó fundamental 11: ser uno mismo

Rasgo fundamental 12: eliminar los sentimientos negativos y los problemas

Rasgo fundamental 13: La relaciones íntimas son la primera fuente de felicidad

Rasgo fundamental 14: apreciar la felicidad

Contrariamente a las primeras investigaciones sobre la felicidad, las cuales se centraban en gran parte en las características de las personalidad de la gente feliz, la investigación de la última década se ha interesado más bien en las correlaciones entre el bienestar y los factores más globales, socioeconómicos. Apenas se disponen de datos que pudieran fundamentar una educación para la felicidad. La decepción de los investigadores frente a esos datos objetivos sobre la felicidad ha conducido a algunos a adoptar la opinión de que una gran parte, cuando no la totalidad de la felicidad de una persona descansa en una predisposición genética.

LUCÍA BELTRÁN COBO

jueves, 12 de diciembre de 2013

¿Qué es el lupus? Consecuencias a nivel psicológico, físico y emocional

El lupus eritematoso sistémico es una enfermedad inflamatoria crónica de origen autoinmunitario. Esto quiere decir que el sistema inmune del afectado pierde la capacidad de identificar las bacterias, virus y otros enemigos externos que entran en el organismo, y confunde a las células y tejidos sanos como invasores, activando una producción exagerada de anticuerpos que actúan sobre las células del propio paciente, por lo que puede dañar cualquier órgano del cuerpo humano.
Se trata de una enfermedad que se calcula sufren 40 de cada 100.000 personas, sólo en España la padecen 40.000 habitantes, y que afecta con más frecuencia a las mujeres, de forma que en el 90% de los casos se trata de mujeres en edad reproductiva, aunque pueden padecerla varones, ancianos y niños. Las mujeres de color lo sufren tres veces más que las de raza blanca.
Las causas del lupus y los mecanismos por los que se produce son desconocidos, pero se sabe que hay una serie de factores que, actuando sobre alguien predispuesta genéticamente, podría desarrollar la alteración inmune y los síntomas del lupus.
Los síntomas del lupus son muy variadas, pudiendo aparecer todo tipo de síntomas debido a la alteración de varios órganos. La mayoría de los pacientes presentan períodos de exarcebación de la enfermedad, que alternan con periodos de remisión, y es raro que la enfermedad remita por completo. Tanto el comienzo como durante el curso clínico, el lupus puede acompañarse de manifestaciones generales en forma de cansancio, fiebre, pérdida de peso, pérdida de apetito y malestar general.

- Manifestaciones músculo- esqueléticas: son las más frecuentes. Los dolores articulares aparecen prácticamente en todos los pacientes, así como los dolores musculares inespecíficos. También es muy común la aparición de artritis.
- Manifestaciones cutáneas: se producen en el 80% de los pacientes en algún momento de la enfermedad. La afectación de la piel se divide en tres formas de presentación distintas: lesiones agudas (alas de mariposa); lesiones subagudas y lesiones crónicas (lesiones circulares con borde rojizo y sobreelevado, dejando una cicatriz permanente).
- Manifestaciones renales: nefritis.
- Manifestaciones neurológicas: alteraciones cognitivas (memorias y razonamiento), dolores de cabeza, convulsiones e incluso psicosis.
- Manifestaciones cardiopulmonares: pleuritis o inflamación de la pleura y pericarditis.
- Manifestaciones hematológicas: anemia y problemas de coagulación.
- Manifestaciones psicológicas y emocionales: depresión, ira, pérdida de autoestima y autoeficacia, ansiedad y estrés.

El enfermo de Lupus necesita adaptarse al ritmo que la enfermedad y los efectos de la medicación le imponen. Cuando esta adaptación se consigue la calidad de vida mejora notablemente. Estos consejos pueden ayudar:
- Infórmate debidamente acerca del Lupus.
- Disminuye la fatiga a través del descanso y reduciendo el nivel de actividad diario.
- Trata de disminuir el estrés y de resolver la depresión, el dolor y la ira.
- Evita la exposición solar directa.
- Sé sincero con tu familia y amigos, diles lo imprescindible que el Lupus puede llagar a ser.
- Si así lo deseas, desarrolla nuevos hobbys y habilidades.

Rocío Gay

jueves, 5 de diciembre de 2013

Realización personal y salud mental

Todos queremos estar mentalmente sanos. Todos queremos conseguir lo que la OMS define como ese: "estado de bienestar en el cual el individuo es consciente de sus propias capacidades, puede afrontar las tensiones normales de la vida, puede trabajar de forma productiva y fructífera y es capaz de hacer una contribución a su comunidad"
Porque nadie duda que la salud en general, y la salud mental en particular sean estados deseables. Los problemas aparecen a la hora de saber qué puede hacernos gozar de una vida psicológica plena o qué puede ser contraproducente para tal fin.
Es evidente que todos pasamos por muchos malos  momentos a lo largo de nuestra vida, muchos de ellos sin una causa justificada.
Pero a veces sí que tenemos la sensación de perder el rumbo en nuestro día a día, de estar inmersos en una rutina que no hemos elegido, y de estar siempre a la espera de algo más: el fin de semana, el día en el que cobramos el sueldo... momento que muchas ocasiones, cuando llegan, no nos producen la satisfacción que en un principio esperábamos.

Pues aquí es donde tenemos una herramienta para disfrutar de una buena salud mental: el día a día. En lugar de agobiarnos pensando cómo será la habitación del hotel hemos elegido, la comida, o si de verdad ese lugar que tantas ganas tenemos de ver será tan increíble como nos imaginamos, tenemos otra opción: disfrutar del viaje. Demasiado a menudo nos olvidamos de los nervios previos, de la ilusión de los preparativos, o del paisaje que se observa desde el avión.
Normalmente en nuestro día a día tenemos dos ámbitos diferentes: el del trabajo o las obligaciones, con lo que podemos estar más o menos a gusto (algo que normalmente depende en cierto modo desde la óptica desde la que lo miremos), y nuestro tiempo de ocio, y aquí es donde podemos elegir.
Con la edad olvidamos las pequeñas aspiraciones, las ilusiones que teníamos de niños. A menudo nosotros mismos nos negamos esos placeres que un día pensamos y quisimos que fuesen el pilar principal de nuestra vida: "a mí me encanta la pintura; yo de pequeño hacia teatro, y mi gran ilusión hasta que fui bastante mayor fue ser actor; yo siempre quise formar una banda de rock..". Poco a poco se van disolviendo en los objetivos "realistas y prácticos" que nos vamos imponiendo en la vida adulta. Y el director de un banco puede ser perfectamente feliz en su trabajo, pero ¿tiene que olvidar el poeta que lleva dentro?
 
Hoy día existen miles de alternativas creativas para nuestro tiempo de ocio. Todos deberíamos buscar algo, no con lo que ocupar nuestro tiempo, si no con lo que disfrutar de nuestro tiempo libre. Una persona que se siente realizada dentro de su trabajo será feliz en él; pero una persona que se siente realizada en su trabajo y en su tiempo de ocio será una persona más plena. Podrá llamarse fotógrafo o escultor de madera, además de cartero o profesor.
No debemos abrumarnos con el trabajo o reducirnos a las obligaciones. Sentirnos completos es algo que a veces está al alcance de nuestra mano con muy poco esfuerzo, y por supuesto, añadir matices a nuestra persona no puede más que ser un factor más que beneficioso para nuestra salud mental.

jueves, 28 de noviembre de 2013

DSM 5, MANUAL DIAGNOSTICO Y ESTADISTICO DE TRASTORNOS MENTALES

El pasado mes de Mayo fue publicada una nueva versión del Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales (DSM 5). Aún no ha salido la versión traducida al castellano, pero su versión abreviada ha sido publicada el pasado mes de Octubre. Lo que está claro es que este nuevo manual no ha dejado a nadie indiferente. Aunque hay opiniones para todos los gustos, he podido comprobar que la mayor parte de los profesionales de la salud que trabajan cara a cara con los trastornos mentales ven los cambios como un paso al frente para patologizar cada vez más los problemas del día a día. Más trastornos, más diagnósticos, más pastilla.. ¡Con la industria farmacológica hemos topado!
Y es que nos guste o no quienes financian los estudios de eficacia de los nuevos fármacos y, sin ir más lejos, quienes pagan muchos de los congresos psiquiátricos en lugares paradisiacos, llenos de lujo y carísimos regalos, son las grandes compañias farmacéuticas. Y, en definitiva, son ellas las que están detrás y se benefician de esta tendencia a recolectar síntomas y darles nombre, un nombre para el cual seguramente ya hayan en algunas despensas alguna pastillita milagrosa.
David J. Kupfer, coordinador de los equipos de trabajo que han elaborado el DSM-5 y último responsable de su edición, se limita a responder que "el manual es el producto de la revisión de las investigaciónes científicas por especialistas destacados" y que "las críticas son inevitables". Sin embargo, pocas revisiones se han hecho sobre la etiología e incidencia de los trastornos. Ni una referencia a la neuropsicología, de la que tanto se investiga en estos tiempos. Por otra parte, no se trata de simples críticas cuando el NIMH (National Institute of Mental Health) se ha desvinculado por completo del uso de este nuevo manual, y cuando incluso los responsables de las anteriores versiones del DSM, Allen Frances y Robert L., han realizado duras críticas al respecto.
Bajo mi punto de vista, los profesionales de la salud no hemos de perder el norte. Nuestro objetivo ha de ser siempre la salud de las personas. Hace mucho que abandonamos la idea de salud como mera ausencia de enfermedad. Sabemos que, en el caso de las enfermedades mentales, el límite entre estar o no sano es mucha más difuso. Sabemos que los aspectos biológicos, psicológicos y sociales interactúan en la salud de una persona. Por otra parte, se hace necesario recurrir a unos criterios formales como los del DSM que establezcan en qué consisten las enfermedades mentales para facilitar el trabajo clínico, la comunicación interprofesional y la investigación. Pero no hemos de olvidar que tratamos con personas, y que el saber si una persona cumple o no un conjunto de síntomas no es un fin en sí mismo, sino un medio para saber cómo abordar su problemática. Si lo que nos importa es el diagnóstico y no la persona, si nos centramos en dar un nombre y no en los distintos factores que inciden en ella, entonces estamos perdidos. Y más lo estaremos como nos dejemos convencer de que el sufrimiento humano, como en el caso del dolor tras la pérdida de un ser querido o las fluctuaciones del estado de ánimo de un adolescente son una enfermedad, y por tanto, algo que combatir. El sufrimiento es una parte esencial de la vida, y nos ayuda a aprender y a mejorar, y no necesariamente es dañino. La vida no se cura, se vive. ¿Qué opináis vosotros al respecto?

Os dejo unos enlaces en los que consultar más información:






Sonia Estrella

jueves, 21 de noviembre de 2013

EL SECRETO DE LA FELICIDAD


Muchas personas se pasan la vida descubriendo cuál es el secreto para ser feliz, que hacer para sentirse más satisfechos y mejor consigo mismo. Algunos miran al futuro, piensan en lograr objetivos propuestos, para así, sentirse mejor.

Nos pasamos la vida en espera; desde pequeños nos convencemos a nosotros mismo de que la vida después será mejor. Por ejemplo, creemos que vamos a ser más felices cuando terminemos la carrera y encontremos un trabajo. Luego nos pondremos otra meta, que será tener una vivienda propia, luego tener hijos o hacer un viajes deseado, después ver crecer a tus hijos y así hasta que te das cuenta de que cada uno de estos deseos no es lo que necesitas para ser feliz.

De esta manera te tiras tu vida esperando al tren de la felicidad que nunca llega. Por eso hay que ser conscientes de ellos y vivir más intensamente cada uno de los momentos que suceden en tu vida, porque si no, te perderás muchos momentos de felicidad, y todo por no saber verlos.

La felicidad no llega cuando conseguimos lo que deseamos, sino cuando sabemos disfrutar de lo que tenemos; no soñando con el mañana, sino viviendo el hoy. Por todo esto, hay que atesorar cada momento de nuestra vida porque el tiempo no espera por nadie.

Otros miran al pasado, lamentando errores cometidos, castigándose a sí mismo por haber actuado mal, por no conseguir lo que se propusieron; pensando que si lo hubieran conseguido serían más felices. Pero la felicidad es un estado emocional que solo puedes sentir, experimentar en el presente.

El secreto de la felicidad es buscar activamente cambios en tu vida, experimentarlos y apreciarlos a lo largo del tiempo, valorando lo que tienes y no deseando otro cambio enseguida.

Lucia Rufian

jueves, 14 de noviembre de 2013

ENFERMEDAD INFLAMATORIA INTESTINAL EN EL BIENESTAR PSICOLOGICO Y EMOCIONAL

La Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII) es una enfermedad autoinmune, inflamatoria y crónica que envoluciona en forma de brotes (fase activa) de intensidad y duración muy variable alternando con remisiones (fase inactiva) de duración también variable.
Engloba la Enfermedad de Crohn y Colitis Ulcerosa.

En España se diagnostican 2000 nuevos casos al año de EII; más de 15 de cada 100.000 españoles padecen Enfermedad de Crohn y más de 10 de cada 100.000 sufren colitis ulcerosa. La incidencia de la EII aumentó en España en casi un 200 por ciento de pacientes menores de 18 años.

La Enfermedad de Crohn puede afectar a cualquier parte del tubo digestivo, desde la boca al año. Las manifestaciones más frecuentes son las intestinales, y dependen de la localización y las complicaciones: dolor, diarreas con o sin moco y sin sangre, fisura y úlceras, cansancio, falta de apetito, fiebre, pérdida de peso y vientre hinchado.

La Colitis Ulcerosa puede afectar al intestino grueso (colon). Los síntomas más frecuentes son: diarreas, con moco y sangre, dolor de vientre, perdida de peso y debilidad.


Los síntomas extraintestinales más frecuentes son:

- Anemia: presentándose en casi el 60% de los pacientes.
- Osteoporosis: se estima que está entre el 30 y 50%.
- Espondilitis Anquilosante: representa el 2-6%. Es una enfermedad crónica que involucra inflamación de las articulaciones entre las vértebras de la columna y las articulaciones entre la columna y la pelvis.


Causas de la EII: no hay una sola causa que explique el origen de estas enfermedades.

- Genes de susceptibilidad: en la actualidad no se puede explicar el origen de la enfermedad por la existencia de un sólo gen alterado; los factores genéticos son múltiples y actúan a distintos niveles, relacionados con la gravedad y la extensión de la inflamación.
- Factores inmunológicos: un posible agresor microbiano (intestinal), activa a las células inmunes de nuestro intestino, y estas células desencadenan una respuesta defensiva. El problema surge porque los pacientes con EII se caracterizarían por sus respuestas inmunes exageradas, y en vez de eliminar al agresor, se dedicarían a mantener una defensa perpetua en el intestino.
- Células de Paneth: presentes en el intestino delgado, siendo claves en la inflamación intestinal en ciertos pacientes con Enfermedad de Crohn.

Podemos concluir que no hay una sola causa que produzca cualquiera de las variantes de EII. Estas enfermedades aparecen en individuos genéticamente predispuestos en los que la conjunción de factores ambientales exteriores y las bacterias intestinales producen una respuesta inflamatoria intestinal anómala que se perpetúa en el tiempo, produciendo la enfermedad.

Hay estudios que señalan que muchos de estos pacientes presentan depresión o ansiedad tras el diagnóstico. Las repercusiones que tiene la enfermedad sobre la calidad de vida de los enfermos (incapacidad para trabajar, retraimiento social, cambios en la vida familiar y social...) influyen en la valoración personal que hace el paciente de sí mismo.

La aparición de estas alteraciones psicológicas, que son secundarias a la enfermedad, dificultará aún más la calidad de vida del paciente e influirá considerablemente sobre su estado de salud física. Un empeoramiento de la enfermedad traerá, como consecuencia, un deterioro en el estado de ánimo, por lo que puede producirse un círculo vicioso entre la enfermedad física y la reacción emocional.
En cuanto al estrés, hay pocas dudas acerca de la influencia que tiene éste sobre la respuesta inmune de la mucosa intestinal, por lo que jugaría un papel importante como desencadenante y/o agravante de la sintomatología de estas enfermedades.

Un tratamiento psicológico completo consta de: información de la enfermedad, modelo de afrontamiento, técnicas de relajación, estrategia de solución de problemas, habilidades sociales, técnicas de distracción y reestructuración cognitiva. En definitiva, toda una serie de estrategias encaminadas conseguir que las personas que se muestran tristes, angustiadas y desesperanzadas aprendan que ellas pueden hacer algo para estar mejor e incrementar su calidad de vida pese al padecimiento de la enfermedad.

Rocío Gay

jueves, 7 de noviembre de 2013

SALUD MENTAL EN ATENCION PRIMARIA

Tratando el tema de salud mental, encontré un artículo donde en tan sólo cuatro años (2006-2010) se ha producido en España un aumento alarmante de las consultas al médico de familia por motivos de malestar psicológico, debido a la situación de crisis económica. Esta es una de las conclusiones del último estudio epidemiológico realizado en nuestro país, y publicado en la revista European Journal of Public Health. Los resultados han puesto de manifiesto un aumento considerable de los pacientes que acudieron a consulta por trastornos del estado de ánimo, ansiedad, trastornos somatomorfos y problemas de consumo de alcohol desde el inicio del período de recesión económica en España.


Específicamente, los trastornos mentales que han registrado un mayor aumento son los trastornos del estado de ánimo, seguidos de los trastornos de ansiedad. En concreto, el trastorno depresivo mayor ha pasado de una prevalencia del 28,9% en 2006 al 47,5% en 2010, lo que implica que, actualmente, los problemas de depresión están presentes en cerca de la mitad de los pacientes que acuden a los servicios de Atención Primaria. Además, se ha observado un aumento de la distimia (con un incremento del 10,8%), el trastorno de ansiedad generalizada (8,4%), los trastornos somatomorfos (7,3%), el trastorno de pánico (6,4%) y los problemas de dependencia y abuso del alcohol (4,6% y 2,4% respectivamente)
La investigación también ha analizado algunos de los factores que han podido contribuir al aumento del malestar psicológico de la población española. A partir del análisis de datos, se desprende que la situación de desempleo (tanto del propio afectado como de algún miembro de su entorno familiar), las dificultades para hacer frente al pago de la hipoteca o el riego de desahucio se perfilan como claros factores de riesgo para el aumento de la prevalencia de los trastornos mentales en los servicio de Atencion Primaria de nuestro país.

Inmaculada Carrillo Jiménez